Packard Eight
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Packard

Packard Eight

El Packard Eight fue un automóvil de lujo fabricado en Detroit entre 1930 y 1936, con motor de ocho cilindros en línea…

ProducciónDesde 1930
Carrocería•2 puertas roadster, •2 puertas cupé, •2…
FabricantePackard

Ficha técnica del Packard Eight

📋 General

MarcaPackard
FabricantePackard
Producción1930-36
FábricasPackard Automotive Plant, Detroit
Carrocería•2 puertas roadster, •2 puertas cupé, •2 puertas descapotable Victoria, •4 puertas sedán, •4 puertas faetón, •4 puertas faetón de doble capota & faetón deportivo, •turismo, •landau
ConfiguraciónMotor delantero y tracción trasera

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AntecesorPackard Six
SucesorPackard Super Eight

Historia del Packard Eight

El Packard Eight fue un automóvil de lujo que Packard produjo entre 1930 y 1936. Sustituyó al Packard Six, el modelo de seis cilindros que la marca había mantenido durante años, y se convirtió en uno de los coches más representativos de la firma en plena década de 1930.

Hoy interesa sobre todo como clásico. Su mecánica de ocho cilindros, la gran variedad de carrocerías y su posición dentro de la historia de Packard lo convierten en una opción atractiva para coleccionistas y aficionados al automovilismo clásico estadounidense.

Datos clave del Packard Eight

DatoValor
Años de fabricación1930-1936
SegmentoLujo
CarroceríasRoadster, cupé, descapotable, descapotable Victoria, sedán, faetón, faetón de cuatro puertas con doble capota, faetón deportivo, turismo, landau
Plazas5 (sedán de cinco pasajeros)
Motor8 cilindros en línea, culata de aluminio
Potencia90 CV (1930), 110 CV (1932), 120 CV (1933)
CambioManual de cuatro velocidades (opcional, sin coste adicional)
ConfiguraciónMotor delantero, tracción trasera
Distancia entre ejesEntre 3.238,5 mm y 3.695,7 mm, según versión y año
FábricaPackard Automotive Plant, Detroit

Motores y prestaciones

El motor era un ocho cilindros en línea con culata de aluminio y una relación de compresión baja, pensado para un funcionamiento suave más que para cifras deportivas. En 1930 entregaba 90 CV, potencia que subió a 110 CV en 1932 y a 120 CV en 1933. Packard promocionaba que el motor iba montado sobre soportes de goma que lo aislaban de la carrocería, algo muy valorado en la época por el confort de marcha.

Para un uso de clásico de fin de semana o de desplazamientos tranquilos, la versión de 120 CV de 1933 o 1934 es la que mejor equilibra potencia, suavidad y facilidad de mantenimiento. Las versiones más deportivas, como el Speedster de 1930, tienen un interés más de coleccionista que práctico.

Medidas y espacio

La distancia entre ejes varía bastante según versión. En los primeros años había opciones de 3.238,5 mm y 3.416,3 mm en el Standard Eight de 1930, y de 3.695,7 mm en el De Luxe de 1931. Cuanta más batalla, más espacio para las piernas y más habitabilidad, pero también más difícil resulta maniobrar en ciudad. Una distancia entre ejes corta es más cómoda para aparcar y para carreteras estrechas.

Como coche de lujo de los años 30, se trata de un vehículo grande y pesado en comparación con los utilitarios actuales. Antes de comprarlo conviene medir el espacio de garaje disponible y pensar en el uso diario, porque no es un coche pensado para el tráfico urbano intenso.

Generaciones y versiones

El Packard Eight de 1930 a 1936 se ofreció en varias series con nombres como Standard Eight, Custom Eight, De Luxe Eight y Speedster. Conviene distinguirlos porque cambiaron en potencia, carrocería y equipamiento.

Primeros años (1930-1931)

En 1930 aparecieron el Standard Eight, el Custom Eight y el Speedster Eight. Este último, de serie limitada a unas 117 unidades, tenía un motor más potente, cuatro velocidades y una carrocería más pequeña y estrecha. En 1931 llegaron los Continental Eight, con distancias entre ejes más largas.

Años de transición (1932-1933)

En 1932 llegaron nuevas carrocerías, como el descapotable Victoria y el faetón deportivo, y la potencia subió a 110 CV. En 1933 la potencia llegó a 120 CV y el Standard Eight se ofreció en catorce estilos de carrocería, la mayor variedad de la serie.

Cierre de la serie (1934-1936)

Los últimos años de producción mantuvieron la base mecánica de los modelos anteriores. Por eso, a la hora de elegir, la clave es revisar el año exacto, la versión y la carrocería, más que el nombre comercial.

Conviene no confundir este modelo con otros Packard llamados Eight de otras épocas: la marca usó ese nombre en varios periodos, entre 1924 y 1931, entre 1932 y 1941 y entre 1948 y 1951.

Rivales

  • Alfa Romeo 6C: de origen europeo y con una orientación más deportiva. Mientras el Packard apostaba por el confort y el lujo de corte norteamericano, el Alfa tenía un carácter más ligero y prestacional.
  • Bugatti Type 57: más exclusivo y más ligado a la alta competición y a la artesanía europea. Era un producto de nicho, muy alejado en precio y sofisticación del Packard de serie.
  • Chevrolet Master: más económico y con motor de seis cilindros. Estaba pensado para un público mucho más amplio, mientras que el Packard se dirigía a una clientela de alto poder adquisitivo.
  • Packard Twelve: el modelo de doce cilindros que la propia marca lanzó en 1932 como escalón superior. Ofrecía más refinamiento que el Eight, pero a un coste muy superior.

Qué revisar si lo compras

Al tratarse de un clásico de los años 30, la compra exige una revisión más profunda que la de un coche moderno de segunda mano.

  • Carrocería y bajos: el óxido es el enemigo principal. Revisa largueros, bajos, pasos de rueda, base de los pilares y la zona de las puertas.
  • Documentación: comprueba la identidad del chasis y del motor y que coincidan con la documentación. En clásicos es frecuente encontrar piezas sustituidas o reconstrucciones.
  • Motor y mecánica: revisa el estado general del motor de ocho cilindros, posibles fugas de aceite, compresión y ruidos. Comprueba también el estado de la transmisión manual y del eje trasero.
  • Frenos y dirección: son sistemas de otra época. Asegúrate de que la frenada y la dirección están en buen estado antes de rodar.
  • Amortiguadores: los modelos equipaban amortiguadores hidráulicos ajustables desde el salpicadero. Comprueba que funcionan o que hay repuestos disponibles.
  • Piezas y mantenimiento: busca un especialista en americanos clásicos y averigua qué piezas son fáciles de encontrar y cuáles hay que fabricar o restaurar.
  • ITV y vehículo histórico: infórmate sobre los requisitos para que el coche figure como vehículo histórico, ya que pueden facilitar la circulación y el seguro, según la normativa vigente.
  • Clubes y comunidad: los clubes de Packard y de clásicos americanos son una buena fuente de información sobre versiones, piezas y expertos.

Lo mejor y lo peor

  • Lo mejor: confort de marcha, gran variedad de carrocerías, valor como pieza de coleccionista y una historia muy ligada a la alta sociedad de su época.
  • Lo peor: consumo elevado para los estándares actuales, dificultad para encontrar piezas, tamaño poco práctico en ciudad y mantenimiento que requiere especialistas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas plazas tiene el Packard Eight?

Las versiones de cinco pasajeros eran las más habituales, como el sedán de cuatro puertas.

¿Qué motor llevaba el Packard Eight?

Un ocho cilindros en línea con culata de aluminio. Entregaba 90 CV en 1930, 110 CV en 1932 y 120 CV en 1933.

¿Cuándo dejó de fabricarse?

La producción de este modelo terminó en 1936, cuando fue sustituido por la siguiente generación de Packard.

¿Es buena compra como clásico?

Puede serlo si buscas un coche de época con personalidad, siempre que compruebes el estado de la carrocería, la documentación y la mecánica con un especialista antes de comprar.

Texto basado en el artículo Packard_Eight de Wikipedia, publicado bajo licencia CC BY-SA 4.0. Foto principal: Bull-Doser · Public domain · Wikimedia Commons.

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