8 coches con faros escamoteables que todavía pueden ser una compra asequible

Hubo una época en la que los faros escamoteables eran casi sinónimo de coche deportivo. Al apagar las luces, los grupos ópticos desaparecían dentro del capó y dejaban un frontal limpio, bajo y muy característico. Durante los años 80 y 90 esta solución apareció en deportivos tan diferentes como el Mazda MX-5, el Toyota Celica, el Porsche 944 o el Ferrari Testarossa.

Hoy los faros retráctiles han desaparecido completamente de los coches nuevos, pero todavía quedan numerosos ejemplares en el mercado de ocasión. Algunos se han convertido en auténticas piezas de colección y tienen precios elevados, mientras que otros continúan siendo relativamente accesibles para quien quiera disfrutar de un clásico o youngtimer con un detalle que ya no volverá a fabricarse.

De hecho, todavía existen alternativas que permiten entrar en este particular mundo sin necesidad de gastar una fortuna. Modelos como el Volvo 480, Ford Probe, Toyota Celica o Toyota MR2 pueden encontrarse por cantidades relativamente moderadas, aunque el estado de conservación y la disponibilidad de unidades pueden cambiar mucho el precio.

Estos son ocho de los más interesantes.

¿Por qué desaparecieron los faros escamoteables?

Antes de repasar los modelos, conviene entender por qué una solución que resultaba tan atractiva desapareció prácticamente por completo.

Los faros escamoteables permitían esconder los grupos ópticos cuando no estaban funcionando. Esto ayudaba a conseguir diseños con un frontal muy bajo y limpio, algo especialmente interesante en deportivos.

El problema era que el mecanismo añadía peso, complejidad y posibles puntos de avería. Además, cuando estaban desplegados, los faros perjudicaban la aerodinámica. También comenzaron a plantear problemas relacionados con las exigencias de seguridad para peatones.

El resultado fue su desaparición progresiva.

Los últimos modelos de producción que utilizaron esta solución fueron el Lotus Esprit y el Chevrolet Corvette C5, ambos desaparecidos de los catálogos en 2004.

Precisamente por eso, cualquier automóvil equipado con estos faros tiene hoy un atractivo especial.


1. Mazda MX-5 NA

Si hay un coche que representa a la perfección la filosofía de los deportivos asequibles con faros escamoteables, ese es el Mazda MX-5 de primera generación.

Presentado en 1989, el MX-5 NA recuperó la receta de los pequeños roadster británicos: motor delantero, propulsión trasera, dos plazas, bajo peso y una conducción sencilla y divertida.

Su característica más reconocible son precisamente los dos faros escamoteables.

La primera generación se fabricó hasta 1998 y utilizó principalmente motores de cuatro cilindros, entre ellos un 1.6 de 115 CV en sus primeras versiones.

La combinación de poco peso y propulsión trasera hacía que no necesitara una potencia descomunal para resultar divertido.

¿Cuánto cuesta?

Aquí hay que tener cuidado con la palabra «asequible».

El MX-5 NA se ha convertido en un clásico muy buscado y los ejemplares bien conservados han aumentado considerablemente de precio. En el mercado español se pueden encontrar referencias en torno a 15.000-20.000 euros para unidades cuidadas, aunque existen diferencias importantes según versión, estado y restauración.

Es decir, ya no es necesariamente el chollo que fue hace unos años.

Lo mejor

  • Propulsión trasera.
  • Peso reducido.
  • Mecánica relativamente sencilla.
  • Gran disponibilidad de piezas.
  • Enorme comunidad de aficionados.
  • Faros escamoteables originales.

Lo peor

  • Los buenos ejemplares cada vez cuestan más.
  • Hay que revisar corrosión y mantenimiento.
  • Algunas unidades han sufrido modificaciones poco cuidadas.

2. Toyota MR2 AW11

El Toyota MR2 de primera generación, conocido como AW11, es una de las alternativas más interesantes para quien quiera algo realmente diferente.

Su gran particularidad no eran únicamente los faros escamoteables.

También tenía motor central y propulsión trasera.

Es decir, Toyota utilizó una arquitectura que normalmente asociamos con deportivos mucho más caros.

El AW11 se lanzó en los años 80 y utilizó motores de cuatro cilindros. Según las versiones y mercados, la potencia podía variar considerablemente.

Su tamaño compacto, bajo peso y configuración de motor central le proporcionaban un carácter muy particular.

¿Es barato?

No necesariamente.

El MR2 es bastante más raro en España que un MX-5, y las unidades buenas han adquirido valor entre los aficionados.

Aun así, puede seguir siendo una alternativa interesante para quien busque algo diferente a los deportivos japoneses más conocidos.

Lo mejor

  • Motor central.
  • Propulsión trasera.
  • Tamaño compacto.
  • Diseño ochentero.
  • Faros escamoteables.

Lo peor

  • Pocas unidades disponibles.
  • Piezas específicas pueden ser difíciles de localizar.
  • Los ejemplares en buen estado cada vez son más buscados.

3. Toyota Celica de cuarta generación

El Toyota Celica de cuarta generación es probablemente uno de los coches más interesantes para quien busque un automóvil con faros escamoteables y cierta practicidad.

Frente al MX-5 o al MR2, el Celica ofrece un habitáculo más utilizable y una carrocería coupé con plazas traseras.

La cuarta generación llegó en los años 80 y fue una de las primeras en utilizar la característica solución de faros retráctiles.

Posteriormente, Toyota mantuvo los faros escamoteables en la quinta generación, que también se convirtió en un modelo muy conocido entre los aficionados a los youngtimers.

La quinta generación, vendida entre 1990 y 1993, llegó a utilizar motores de 1,6 y 2,0 litros y alcanzó hasta 208 CV en determinadas versiones.

¿Por qué es interesante?

Porque combina estética deportiva, cuatro plazas y una mecánica relativamente convencional.

Además, la imagen del Celica quedó estrechamente relacionada con los rallyes y con los éxitos deportivos de Toyota.

Lo mejor

  • Carrocería coupé.
  • Cuatro plazas.
  • Buena imagen clásica.
  • Mecánica japonesa.
  • Gran variedad de versiones.

Lo peor

  • Las versiones deportivas pueden ser caras.
  • Algunas unidades han tenido una vida bastante dura.
  • El óxido y el estado de la carrocería son aspectos fundamentales que revisar.

4. Volvo 480

El Volvo 480 es probablemente el coche más inesperado de esta lista.

No es un deportivo puro y tampoco pretende serlo.

Es un compacto coupé de cuatro plazas que Volvo fabricó entre 1986 y 1995 y que llamó la atención por una combinación de elementos poco habitual: carrocería de tres puertas, zaga muy particular y faros escamoteables.

Fue además el primer modelo de Volvo con tracción delantera. Sus motores de cuatro cilindros desarrollaban aproximadamente entre 108 y 118 CV en las versiones citadas por Coches.net, mientras que el 480 Turbo resultaba especialmente interesante por sus prestaciones.

¿Por qué puede ser una buena opción?

Porque todavía se pueden encontrar unidades a precios inferiores a los de muchos deportivos japoneses.

Coches.net situaba algunas unidades en torno a 4.000 euros, aunque el precio real depende enormemente del estado.

Eso lo convierte en uno de los candidatos más interesantes para quien busque entrar en el mundo de los faros escamoteables con un presupuesto contenido.

Lo mejor

  • Precio relativamente accesible.
  • Diseño original.
  • Cuatro plazas.
  • Personalidad propia.
  • Turbo disponible.

Lo peor

  • Piezas específicas cada vez más difíciles.
  • Electrónica y mecanismos de un coche de varias décadas.
  • No tiene el comportamiento de un deportivo de propulsión.

5. Ford Probe

El Ford Probe es otro de esos coches que han quedado parcialmente olvidados pese a tener todos los ingredientes necesarios para convertirse en un clásico interesante.

La segunda generación, que fue la que llegó a comercializarse en España, utilizaba faros escamoteables y tenía una estética claramente deportiva.

Ford apostó por un planteamiento más cercano al gran turismo que al deportivo radical. Coches.net señala que las unidades de segunda mano podían encontrarse desde aproximadamente 2.000 euros en el momento de su análisis.

Evidentemente, una cifra tan baja no significa que cualquier unidad actual vaya a costar eso.

El estado de conservación es fundamental en un automóvil que puede superar las tres décadas.

¿Por qué comprar un Probe?

Precisamente porque no es tan buscado como otros modelos.

Eso permite encontrar unidades que todavía no han alcanzado las cotizaciones de los clásicos japoneses más populares.

Lo mejor

  • Precio potencialmente bajo.
  • Diseño muy años 90.
  • Faros retráctiles.
  • Habitáculo más práctico que el de un deportivo biplaza.

Lo peor

  • No tiene el prestigio de otros modelos.
  • Algunas piezas pueden ser difíciles.
  • Muchas unidades han sufrido modificaciones o abandono.

6. Honda Prelude

El Honda Prelude es otra opción japonesa que merece ser tenida en cuenta.

Honda fabricó diferentes generaciones del Prelude durante más de dos décadas, pero no todas utilizaron faros escamoteables. Para conseguir esta característica hay que centrarse en las primeras generaciones que incorporaron el sistema.

El Prelude era un coupé relativamente práctico y podía equipar motores de cuatro cilindros con potencias que variaban según generación y mercado.

Una de sus peculiaridades era precisamente la posibilidad de crear una especie de «guiño» levantando un solo faro, algo que se convirtió en una pequeña característica entre los aficionados.

¿Es asequible?

Puede serlo.

El problema principal no es necesariamente el precio de compra, sino encontrar una unidad temprana con los faros escamoteables y en buen estado.

Lo mejor

  • Mecánica Honda.
  • Diseño japonés clásico.
  • Carrocería coupé.
  • Faros retráctiles.
  • Puede ser menos caro que otros clásicos japoneses.

Lo peor

  • Las unidades buenas escasean.
  • Muchas han sido modificadas.
  • El estado de la mecánica es esencial.

7. Porsche 944

El Porsche 944 juega en una categoría diferente, pero sigue siendo una de las maneras relativamente accesibles de entrar en el mundo de los Porsche clásicos.

Su diseño procede de la familia 924 y mantiene los característicos faros escamoteables.

El 944 utilizaba una arquitectura transaxle, con el motor delante y la transmisión situada en la parte posterior, una solución que ayudaba a conseguir un reparto de pesos equilibrado.

Se fabricó durante los años 80 y principios de los 90 y disfrutó de numerosas versiones y evoluciones.

¿Es realmente barato?

No tanto como hace años.

La cotización del 944 ha aumentado y las unidades buenas pueden tener precios considerablemente superiores a los de otros modelos de esta lista. Aun así, todavía aparecen coches necesitados de trabajo que pueden resultar relativamente accesibles.

Y aquí está el problema.

Un 944 barato puede dejar de ser barato rápidamente si necesita una restauración importante.

Lo mejor

  • Porsche.
  • Excelente equilibrio dinámico.
  • Gran comportamiento.
  • Diseño atemporal.
  • Amplia comunidad de aficionados.

Lo peor

  • Mantenimiento más caro.
  • Correas y sistema de distribución requieren atención.
  • Las unidades buenas ya no son baratas.

8. Toyota Supra Mk3

El Toyota Supra de tercera generación, conocido como A70, es probablemente el modelo de esta lista que más puede sorprender por su relación entre prestaciones y precio histórico.

Tenía un diseño claramente ochentero, carrocería coupé y los característicos faros escamoteables.

En el mercado español llegó con motores de seis cilindros en línea y diferentes niveles de potencia. Coches.net recoge cifras que iban aproximadamente de 162 a 280 CV dependiendo de la versión.

Además, las unidades más sencillas llegaron a tener precios relativamente contenidos en el mercado de ocasión.

Hoy la situación es diferente porque el nombre Supra ha adquirido una enorme popularidad entre los coleccionistas.

¿Sigue siendo asequible?

Algunas unidades pueden encontrarse a precios inferiores a los de un Supra moderno o a los de otros deportivos japoneses clásicos, pero los ejemplares en buen estado y especialmente las versiones más potentes han aumentado de valor.

Lo mejor

  • Seis cilindros.
  • Propulsión trasera.
  • Diseño ochentero.
  • Faros escamoteables.
  • Gran potencial como clásico.

Lo peor

  • Las unidades buenas ya empiezan a escasear.
  • El mantenimiento puede ser caro.
  • Las versiones modificadas requieren especial atención.

Tabla comparativa: 8 coches con faros escamoteables

Modelo Tipo Faros escamoteables Precio orientativo*
Volvo 480 Coupé 2+2 Sí Desde unos 4.000 €
Ford Probe Coupé Sí Desde unos pocos miles
Honda Prelude Coupé Sí, primeras generaciones Variable
Toyota Celica Coupé Sí, generaciones 4ª y 5ª Variable
Toyota MR2 AW11 Deportivo biplaza Sí Variable
Mazda MX-5 NA Roadster biplaza Sí 15.000-20.000 € en unidades cuidadas
Porsche 944 Coupé 2+2 Sí Variable
Toyota Supra Mk3 Gran turismo coupé Sí Variable

*Los precios son únicamente referencias orientativas. En clásicos de varias décadas, el estado, la originalidad, el historial y la versión pueden provocar diferencias enormes. Algunas referencias de precios proceden de análisis del mercado de ocasión publicados por Coches.net.


¿Cuál es el más barato?

Si el objetivo es gastar lo mínimo posible, hay que mirar más allá de los modelos que actualmente son considerados de culto.

El Ford Probe y el Volvo 480 suelen ser candidatos especialmente interesantes porque han tenido históricamente cotizaciones inferiores a las de deportivos japoneses como el MX-5 o el Supra. Coches.net señalaba unidades del Probe desde unos 2.000 euros y del Volvo 480 desde unos 4.000 euros en su análisis de 2025.

Sin embargo, comprar el coche más barato no significa necesariamente gastar menos.

En un automóvil de 30 o 40 años, una unidad económica que necesite:

  • distribución,
  • embrague,
  • frenos,
  • suspensión,
  • neumáticos,
  • reparación de los motores de los faros,
  • sistema eléctrico,
  • chapa o pintura,

puede terminar costando mucho más que una unidad inicialmente más cara pero bien mantenida.


¿Cuál es el más divertido?

Los candidatos con motor central o propulsión trasera tienen un atractivo especial para los aficionados a la conducción.

El Toyota MR2 AW11 destaca precisamente por su arquitectura de motor central y propulsión trasera. El Mazda MX-5 NA, por su parte, combina propulsión trasera, bajo peso y una enorme comunidad de usuarios.

El Porsche 944 añade un comportamiento especialmente equilibrado gracias a su configuración transaxle.

No hace falta tener 300 CV para disfrutar de estos coches.

De hecho, una de las razones por las que modelos como el MX-5 se han convertido en clásicos tan populares es que ofrecen diversión sin necesidad de cifras de potencia descomunales.


¿Cuál puede ser una buena opción para empezar?

El Volvo 480 y el Ford Probe pueden resultar interesantes para quien priorice un precio de entrada contenido.

El Mazda MX-5 NA es probablemente una alternativa más lógica para quien quiera un deportivo clásico con una comunidad enorme y abundante información técnica, aunque su precio ha subido.

El Toyota MR2 AW11 puede ser especialmente atractivo para quien busque algo más exclusivo.

Y el Porsche 944 puede convertirse en una alternativa muy interesante para quien quiera entrar en los clásicos de Stuttgart, siempre que reserve presupuesto para mantenimiento.


¿Qué hay que revisar antes de comprar un coche con faros escamoteables?

Los faros son una de las primeras cosas que conviene comprobar.

No basta con verificar que se encienden.

Hay que comprobar que:

  • Ambos suben y bajan correctamente.
  • No hacen ruidos extraños.
  • No se quedan atascados.
  • Funcionan los motores eléctricos.
  • Los mecanismos no tienen holguras.
  • El sistema eléctrico funciona correctamente.
  • Los faros quedan alineados al cerrarse.

Los motores y mecanismos de apertura son elementos adicionales que no existen en un automóvil con faros convencionales.

También conviene revisar especialmente la corrosión, los bajos, las juntas, los silentblocks, las suspensiones, el sistema de refrigeración y el historial de mantenimiento.

En coches con varias décadas, el estado concreto de la unidad importa mucho más que el modelo que aparece en el capó.


¿Por qué los faros escamoteables siguen teniendo tantos aficionados?

La respuesta está en algo difícil de medir: la personalidad.

Un coche moderno puede tener una iluminación LED extraordinariamente sofisticada, pero resulta difícil competir con la sensación de accionar un mando y ver cómo dos faros aparecen lentamente sobre el capó.

Es una solución mecánica sencilla, visible y teatral.

También proporcionaba a los diseñadores una libertad enorme para crear frontales extremadamente bajos. El Mazda MX-5, el Toyota MR2, el Porsche 944 o el Toyota Supra son buenos ejemplos de ello.

Hoy esa tecnología pertenece definitivamente al pasado.

Precisamente por eso se ha convertido en uno de los elementos más buscados por los aficionados a los youngtimers.


Los faros escamoteables ya son historia

Los coches con faros escamoteables representan una de las épocas más reconocibles del diseño automovilístico. Durante décadas fueron utilizados por fabricantes de todo tipo, desde marcas generalistas hasta Ferrari, Porsche, Lamborghini o Lotus.

Su desaparición estuvo relacionada con las exigencias de seguridad, la aerodinámica y la complejidad de los mecanismos. Los últimos modelos de producción que los utilizaron fueron el Lotus Esprit y el Chevrolet Corvette C5, ambos en 2004.

Pero todavía existe una forma de disfrutar de ellos.

Un Volvo 480, un Ford Probe, un Toyota Celica, un Honda Prelude, un Toyota MR2, un Mazda MX-5 NA, un Porsche 944 o un Toyota Supra Mk3 pueden convertirse en una puerta de entrada al mundo de los clásicos con una característica que los coches actuales ya no pueden ofrecer.

Y ese es precisamente su mayor atractivo: no importa que tengan décadas de antigüedad; cuando los faros se levantan, siguen teniendo algo que ningún coche moderno puede copiar exactamente.

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