Chrysler 300C 3.0 V6 CRD SRT (2010-2011): el gran sedán americano con corazón diésel

El Chrysler 300C 3.0 V6 CRD SRT es uno de esos coches que resultan difíciles de encasillar. Tiene la presencia de una berlina americana de gran tamaño, propulsión trasera, un enorme habitáculo y una estética que recuerda a los grandes sedanes estadounidenses, pero bajo el capó esconde un motor turbodiésel V6 de origen Mercedes-Benz.

En su configuración SRT, el 300C 3.0 CRD ofrecía 218 CV y 510 Nm de par, asociados a una transmisión automática de cinco velocidades. Con sus más de cinco metros de longitud, podía alcanzar 230 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en unos 7,6 segundos, cifras considerables para una berlina diésel de casi dos toneladas.

Aunque hoy ha quedado eclipsado por modelos mucho más modernos, el Chrysler 300C continúa teniendo un atractivo especial en el mercado de ocasión. Su combinación de tamaño, equipamiento, motor V6, propulsión trasera y estética americana lo convierte en un modelo muy particular.

¿Qué es el Chrysler 300C 3.0 CRD SRT?

El 300C 3.0 CRD SRT es una versión del Chrysler 300C de primera generación equipada con el motor turbodiésel V6 de 2.987 cm³.

Es importante aclarar que SRT en esta versión no significa que estemos ante el 300C SRT8. El SRT8 utilizaba el espectacular motor de gasolina 6.1 HEMI V8 de 431 CV, mientras que el 3.0 CRD SRT empleaba el V6 diésel de 218 CV. Chrysler ofrecía ambos conceptos dentro de la misma familia, pero eran mecánicas completamente diferentes.

El acabado SRT del CRD buscaba combinar la imagen deportiva de la gama con las ventajas de un motor turbodiésel de elevado par.

Principales características

Característica Chrysler 300C 3.0 CRD SRT
Motor 3.0 V6 CRD
Cilindrada 2.987 cm³
Combustible Diésel
Cilindros 6 en V
Potencia 218 CV
Par máximo 510 Nm
Cambio Automático de 5 velocidades
Tracción Trasera
0-100 km/h 7,6 s
Velocidad máxima 230 km/h
Consumo medio homologado 8,1 l/100 km
Maletero 504 litros
Longitud 5.015 mm

Las cifras corresponden a las especificaciones publicadas para el 300C 3.0 CRD SRT.

Motor 3.0 V6 CRD: un diésel de origen Mercedes-Benz

Uno de los aspectos más interesantes del Chrysler 300C es precisamente su motor.

El 3.0 V6 CRD tiene 2.987 cm³, seis cilindros dispuestos en V, cuatro válvulas por cilindro, doble árbol de levas e inyección directa mediante sistema common rail. También incorpora turbo de geometría variable e intercooler.

La potencia máxima es de 218 CV a 3.800 rpm, mientras que el par máximo alcanza 510 Nm entre 1.600 y 2.800 rpm. Esa cifra de par es especialmente importante porque explica buena parte de la personalidad del coche.

No es necesario llevar el motor a regímenes elevados para conseguir una respuesta contundente. El 300C CRD entrega una gran cantidad de fuerza desde la zona baja y media del cuentavueltas.

Además, el bloque de aluminio contribuía a contener el peso del propulsor. Chrysler destacaba precisamente la combinación entre el motor V6 CRD y el comportamiento dinámico del vehículo.

¿Qué caja de cambios lleva?

El Chrysler 300C 3.0 CRD SRT utiliza una transmisión automática de cinco velocidades.

La caja incorpora un modo de funcionamiento manual que permite seleccionar las relaciones mediante el sistema AutoStick. La transmisión está asociada a un sistema de propulsión trasera, algo que aporta una personalidad diferente frente a muchas berlinas diésel europeas de la época.

En una conducción relajada, la combinación del V6 y el cambio automático resulta especialmente apropiada para viajar.

No obstante, actualmente una caja de cinco relaciones puede parecer limitada frente a las transmisiones automáticas de ocho o nueve velocidades habituales en vehículos modernos.

Prestaciones del Chrysler 300C CRD SRT

A pesar de su tamaño, el 300C 3.0 CRD SRT no era precisamente lento.

La cifra oficial de 0 a 100 km/h es de aproximadamente 7,6 segundos, mientras que la velocidad máxima alcanza 230 km/h.

Esto resulta especialmente llamativo teniendo en cuenta las dimensiones del coche.

El 300C mide:

  • 5.015 mm de longitud
  • 1.880 mm de anchura
  • 3.050 mm de distancia entre ejes

El peso en orden de marcha se sitúa alrededor de los 1.887 kg según la ficha técnica oficial de Chrysler, aunque otras fuentes de datos contabilizan el peso con conductor y ofrecen cifras superiores.

Por tanto, los 218 CV tienen que mover una carrocería considerablemente grande y pesada.

Consumo del 3.0 CRD

El consumo homologado publicado por Chrysler para el 300C 3.0 CRD era de:

  • 10,8 l/100 km en ciudad
  • 6,6 l/100 km en carretera
  • 8,1 l/100 km de media

Las emisiones homologadas eran de aproximadamente 215 g/km de CO₂.

Para un coche de principios de la década de 2010 y casi dos toneladas, el dato combinado resultaba razonable sobre el papel.

En la práctica, el consumo depende mucho del tipo de conducción. En ciudad, el peso, la cilindrada y el cambio automático pueden elevar considerablemente el gasto, mientras que en carretera el elevado par del V6 permite mantener velocidades constantes con relativa facilidad.

Un Chrysler 300C realmente grande

Una de las características que más llaman la atención cuando se conduce o se aparca un 300C es su tamaño.

Con más de cinco metros de longitud y 1,88 metros de anchura, no es una berlina pensada para espacios urbanos estrechos.

A cambio, ofrece una distancia entre ejes de 3,05 metros, lo que permite disponer de un habitáculo amplio y con buenas cotas longitudinales.

El maletero tiene una capacidad aproximada de 504 litros, suficiente para utilizar el vehículo como gran berlina familiar o de representación.

Diseño: la gran personalidad del 300C

El diseño es probablemente uno de los principales motivos por los que alguien sigue buscando un Chrysler 300C.

Su frontal vertical, la parrilla de grandes dimensiones, los pasos de rueda marcados y la enorme carrocería transmiten una imagen muy diferente a la de las berlinas europeas contemporáneas.

El coche tiene una presencia especialmente contundente.

No intenta parecer un BMW Serie 5, un Mercedes-Benz Clase E o un Audi A6. Precisamente su personalidad radica en ofrecer una interpretación estadounidense del concepto de berlina de lujo.

La versión SRT añade además una imagen más deportiva que ayuda a diferenciarla de los acabados convencionales.

Suspensión y comportamiento

El 300C emplea una configuración de suspensión independiente.

En el eje delantero utiliza un esquema de doble triángulo con barra estabilizadora y muelles helicoidales, mientras que detrás recurre a una configuración multibrazo también independiente.

La combinación entre batalla larga, propulsión trasera y elevada masa proporciona una conducción característica.

No es un deportivo ligero.

Su filosofía está más cerca de una gran berlina rápida para viajar que de un coupé deportivo. El motor ofrece mucha fuerza, mientras que el chasis busca combinar estabilidad y confort.

¿Qué equipamiento tenía el 300C SRT?

Para su época, el Chrysler 300C podía ofrecer un nivel de equipamiento considerable.

Entre los elementos disponibles o de serie según configuración se encontraban:

  • ABS.
  • Control de estabilidad ESP.
  • Control de tracción.
  • Control de crucero.
  • Airbags frontales y laterales.
  • Faros de xenón.
  • Lavafaros.
  • Monitorización de presión de neumáticos.
  • Asistencia a la frenada.
  • Equipamiento multimedia.
  • Asientos y elementos de confort propios de una berlina de gama alta.

La ficha de equipamiento correspondiente al modelo 2010-2011 recoge, entre otros elementos, xenón, ESP, TCS, ABS y control de crucero.

Naturalmente, conviene comprobar el equipamiento de cada unidad porque puede variar en función del año, acabado y opciones instaladas.

300C CRD SRT frente al 300C SRT8

Aquí existe una confusión bastante habitual.

El 300C 3.0 CRD SRT y el 300C SRT8 no son el mismo automóvil mecánicamente.

Chrysler 300C 3.0 CRD SRT

  • V6 turbodiésel.
  • 2.987 cm³.
  • 218 CV.
  • 510 Nm.
  • Cambio automático de cinco velocidades.
  • Propulsión trasera.
  • 230 km/h.

Chrysler 300C SRT8

  • V8 HEMI de gasolina.
  • 6.1 litros.
  • 431 CV.
  • 569 Nm.
  • Orientación claramente deportiva.

Chrysler situaba al SRT8 como la versión de altas prestaciones de la gama, mientras que el 3.0 CRD SRT combinaba la estética deportiva con un motor turbodiésel más apropiado para realizar muchos kilómetros.

Por eso, cuando aparece un anuncio que denomina al CRD simplemente «SRT», no hay que interpretarlo como si fuera un SRT8.

¿Cuánto costaba nuevo?

La tarifa del 300C 3.0 CRD SRT se situaba en torno a los 52.046 euros en la configuración correspondiente a 2010-2011 según los datos de época recopilados por km77.

Coches.net recoge igualmente una tarifa de 52.046 euros para la versión comercializada durante 2010, frente a 51.262 euros en el periodo anterior.

En otras palabras, era un automóvil considerablemente caro cuando llegó al mercado.

Sin embargo, la depreciación de las grandes berlinas de este tipo ha sido muy fuerte, lo que hace que actualmente puedan encontrarse por una fracción de aquella cantidad.

Precio del Chrysler 300C 3.0 CRD SRT de segunda mano

El mercado de ocasión depende enormemente del estado de conservación, kilometraje, historial y configuración.

Como referencia del mercado actual, existen Chrysler 300C 3.0 CRD de 2010 en España anunciados alrededor de los 9.000 euros, aunque con kilometrajes elevados. En Madrid, por ejemplo, aparece una unidad de 2010 con 239.000 km y 218 CV por 8.990 euros.

No debe interpretarse ese anuncio concreto como un precio medio del SRT, sino como una referencia real del nivel de precios en el que se mueve actualmente parte del 300C CRD.

El estado mecánico tiene mucha más importancia que encontrar simplemente el ejemplar más barato.

¿Qué revisar al comprar un 300C CRD usado?

Comprar un 300C 3.0 CRD barato puede resultar tentador, pero conviene reservar una parte del presupuesto para mantenimiento.

1. Historial de mantenimiento

Es fundamental comprobar facturas, revisiones y kilometraje.

Una unidad con más kilómetros pero mantenimiento documentado puede ser preferible a otra aparentemente barata cuyo historial sea desconocido.

2. Cambio automático

Hay que comprobar que el cambio funcione con suavidad tanto en frío como en caliente.

Presta atención a:

  • Tirones.
  • Golpes al engranar D o R.
  • Patinamientos.
  • Cambios bruscos.
  • Retrasos al seleccionar una marcha.

Una revisión especializada de la transmisión antes de comprar puede evitar sorpresas.

3. Motor V6 CRD

Conviene comprobar arranque en frío, funcionamiento del turbo, humo, pérdidas de aceite, refrigerante y posibles ruidos anómalos.

También es importante revisar el sistema de admisión y alimentación, especialmente en vehículos con muchos kilómetros.

4. Sistema de refrigeración

En un vehículo de esta edad resulta recomendable comprobar radiador, manguitos, termostato y posibles pérdidas.

5. Suspensión

Por su peso y tamaño, el 300C somete a suspensión y elementos de dirección a un trabajo importante.

Hay que revisar:

  • Silentblocks.
  • Rótulas.
  • Amortiguadores.
  • Brazos de suspensión.
  • Rodamientos.
  • Neumáticos.

6. Frenos

El coche pesa mucho y necesita un sistema de frenado en buen estado.

Comprueba discos, pastillas, pinzas y posibles vibraciones al frenar.

7. Electrónica

Antes de comprarlo es recomendable probar absolutamente todos los elementos eléctricos: climatización, elevalunas, cierre, iluminación, sensores, equipo multimedia y sistemas de asistencia.

¿Qué etiqueta medioambiental tiene?

Este punto es especialmente importante actualmente en España.

No conviene determinar la etiqueta únicamente por el año que aparece en un anuncio. La clasificación medioambiental de la DGT depende de las características y homologación del vehículo, por lo que lo correcto es comprobar la matrícula directamente en la consulta oficial de la DGT.

En las unidades 3.0 CRD de esta generación aparece una homologación Euro 4 en las fichas técnicas consultadas.

Por ello, muchas unidades matriculadas a partir de los periodos correspondientes pueden encajar en la categoría B de turismos diésel, pero la clasificación concreta debe verificarse con la matrícula o documentación del vehículo.

Esto es especialmente relevante si el coche va a utilizarse en una Zona de Bajas Emisiones (ZBE).

¿Merece la pena comprar un Chrysler 300C 3.0 CRD SRT?

El 300C 3.0 CRD SRT sigue siendo una propuesta muy particular.

Por un precio relativamente contenido en el mercado de ocasión permite acceder a una berlina enorme con:

  • Motor V6.
  • 218 CV.
  • 510 Nm.
  • Propulsión trasera.
  • Cambio automático.
  • Cinco plazas.
  • 504 litros de maletero.
  • Una estética difícil de confundir con cualquier otro coche.

Su principal inconveniente actualmente no es tanto la potencia como la edad, el tamaño, el consumo y el coste potencial de mantenimiento.

Además, las restricciones de circulación asociadas a las etiquetas medioambientales pueden limitar su utilización en determinadas ciudades.

Por eso, antes de comprar uno, resulta especialmente importante comprobar la matrícula, el historial de mantenimiento y las condiciones de acceso a las ZBE habituales.

Chrysler 300C 3.0 CRD SRT: una berlina diferente

El Chrysler 300C 3.0 V6 CRD S

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